Sabanas y cortinas de ceda bordados con hilos de oro, el techo alto y muebles preciosamente tallados y adornados, tanto lujo para ser prisionera parecía una gran ironía sin embargo nada cambiaba y el creía que esto era darle otra perspectiva al asunto, definitivamente su visión de las cosas estaban mal, si planeaba una nueva estrategia entonces yo no me quedaría atrás, recordé entonces la frase de uno de mis libros "envíenme al desierto que volveré viva o crearé un oasis en el", aunque si era realista me encontraba en gran desventaja por estar en un lugar que desconocía y que iba mas allá de mi realidad, nada más peligroso que enfrentarse a lo desconocido, un viaje a la deriva con dirección a un túnel oscuro.
Meredith entró interrumpiendo mis pensamientos, traía una bandeja de plata con el desayuno
_ Niña acuéstate aun no as probado bocado_ Dijo con su tono presuroso
_ Olvido que aquí son rigurosos con las costumbres_ Ella apoyo sobre mis piernas la bandeja con frutas, cereales y leche
_¿Como te encuentras? ayer me asuste cuando el rey me ordeno que te dejara sola con el
_ Bien, admito que me temblaba todo el cuerpo pero intento no demostrar temor
_ Es que todos aquí le temen, seria normal
_ Si pero es por eso que no quiero que se de cuenta, el misterio de mi procedencia es lo que me mantiene viva, si notara que soy como los demás simplemente me eliminaría, mi plan es mantenerlo interesado
_ Ya veo entonces si tienes una estrategia
_ Por el momento esta funcionando pero el planea cambiarlo todo, así que quizás pronto tenga que cambiar las cosas.
Luego de desayunar le pedí a Meredith que me lleve a respirar aire fresco a un lugar cercano donde no rompa la veda de aislamiento, Así pues la criada me llevo a través de unas escaleras angostas hasta una torre dentro del castillos que parecía ser una especie de vivero, había muchas flores y plantas flotantes, y por las ventanas grandes sin barrotes ni vidrios corría una brisa que refrescaba todo el lugar, aquel lugar tenia una vista hermosa que daba a un paisaje en la parte trasera del castillo, lomadas y arboles curiosamente entrelazados y muchas flores a su alrededor de color amarillo, como si fuera un cuadro puesto sobre un paredón de roca el contraste era tan notable que parecía irreal
_ El rey mando a hacer estas ventanas para que pudiera verse el valle
_ ¿dices que fue idea de el?
_ Si lo encargo para su cumpleaños numero 32_ Comentó Meredith
_ Cielos pensé que era de menos edad ¿no tiene esposas ni hijos?_ Pregunté con curiosidad
_ No, creo que no es de su interés
_ El es...tan extraño
_ ¿A que te refieres?_ Me observó con ojos grandes la mujer
_ Me confunde, por momentos es como si fuera alguien que oculta una sensibilidad buena y expone su parte egoísta malvada y sin escrúpulos y a pesar de eso posee una energía tan atrayente
_ ¿dices atrayente?_ Meredith sobresalto mas sus ojos
_ Quiero decir que es muy misterioso_ Para mi sorpresa una voz estridente irrumpió en la torre
_ A si que eso es lo que piensas de mi_ Emerick se posicionó junto a mi admirando a través de las ventanas el valle, yo lo seguí con la mirada, era increíble su presencia
_ No es justo que escuches a escondidas, eso es de mala educación_ Le planteé a lo que el solo río, la criada sin perder tiempo se retiró nuevamente dejándome sola, supuse que en silencio a mis espaldas el le indicó que se fuera, nuevamente me rodeo como si fuera una de sus presas
_ Tengo una teoría sobre ti, y no tengo problemas en decírtelo frente a frente
_ Soy todo oídos_ Para el usaba un tono de voz altivo
_ Quieres imponer respeto, tienes actitudes frontales y de superioridad, es casi obvio de que eres alguien de la realeza
_ Si fuera así simplemente hubiera muerto en poco tiempo en el agujero en el que me echaste al llegar aquí_ Le respondí rompiendo su teoría
_ ¿Que insinúas?_ Lo sentí viniéndose a mi al humo, lo había molestado
_ Digo que alguien de la realeza esta tan acostumbrado a las comodidades que le sería imposible sobrevivir a algo así_ Creía que me golpearía ante mi osadía pero al contrario su reacción se redusio a nada, una expresión inerte.
_ Sabes muy poco es evidente, eres una niña
_ Seré una niña pero tu eres un hombre caprichoso y egocéntrico el que aun no ha madurado
_ ¿Quien te has creído que eres para hablarme así chiquilla?, no vales nada para hacerme frente
_ No necesito de tu aprobación para valer algo yo valgo por lo que creo y hago de mi no me interesa lo que pienses, si tienes corona o no para mi es trivial
_ E intentado venir aquí para hablar contigo en buen plan y tu solo buscas pelear_ Por lo mucho que quisiera contradecirlo tenía razón, para no terminar con su paciencia debía tratar de calmar mi hostilidad y agresividad a el
_ Lo lamento, no es mi intención_ El se aclaró la garganta y cambió de tema
_ Esta noche también cenarás conmigo, espero estés mejor predispuesta_ Sin decir mas me dio la espalda y se fue, yo me quedé observándolo, para mi desgracia el se volteó justo antes de desaparecer de la torre y vio mis ojos desprevenida, algo que había querido evitar.
Volví ala recamara, cerré la puerta y apoye mi espalda contra ella, caí al suelo, cada vez que lo confrontaba me quedaba sin fuerzas "¿que mas quería de mi?" esa pregunta se repetía en mi mente una y otra vez.
_ Psss!!_ Alguien me chisto desde algún lugar
_ ¿Quien está ahi?
_ Soy yo señorita Portie_ Lo vi saltar desde una de las ventanas
_ Increíble que te vea aparecer de nuevo por aquí_ Le dije media molesta
_ No diga eso, la verdad es que me siento algo culpable con lo que pasó
_ Y no es para menos, entregaste a una chica inocente al malvado rey
_ Pero he venido a ofrecerle ayuda en compensación
_ ¿Tu puedes ayudarme?
_ Así es verá, en la tierra de los elfos están planeando una rebelión contra el rey, pero para poder hacer posible una estrategia que funcione, necesitan de un infiltrado aquí en el castillo y creo que si usted está de acuerdo en ayudar podríamos liberarla, yo trabajo para ellos como mensajero
_ ¿Yo? ¿Infiltrada?
_ solo necesito de su aprobación y les comunicaré de inmediato_ Darle una respuesta inmediata me resultaba algo precipitado, y aunque fuera una gran oportunidad desconocía a quienes me ofrecían ayudar
_ ¿Puedes darme dos días?_ El pequeño se sorprendió ante mi pedido
_ Esta bien, pero trata de tener la respuesta cuanto antes, yo estaré por aquí solo di mi nombre y apareceré_ Sin decir más desapareció. Había mucho que analizar pero aun no quería tomar una decisión drástica, aunque obtuviera mi libertad aun no sabía como volver a casa, en aquel castillo aunque prisionera me mantenía a salvo de un mundo absolutamente desconocido y lleno de peligros, pero en algún momento debía de actuar, el tiempo para cada cosa era primordial, analizar y actuar otro de los planes a seguir.
martes, 18 de agosto de 2015
viernes, 7 de agosto de 2015
CAPITULO 2
Iba en un carro
viejo con las manos maniatadas con cadenas muy pesadas, y seguía preguntándome
cuando despertaría de aquel sueño, las dos personitas que parecían ser duendes
iban caminando junto a mi
_ Supongo
que recibirán su paga por lo que han echo ¿verdad?_ El que respondía al nombre
de Portié miro hacia otro lado con cara de culpa mientras que Agata su
compañera solo trataba de no mirarme_ Debo darles las gracias
_ Guarda
silencio ahora eres una prisionera, hubieras respondido a las preguntas del rey
_ No me
interesa que sea el rey de este lugar, si no quiero contestar a sus preguntas
simplemente no lo are
_ ¿Que clase
de modales son esos? No te han enseñado el respeto a los superiores
_ De donde
yo vengo todos somos iguales_ Respondí con una rabieta
_ Si sabes
entonces díselo a el
_ ¡¡No lo
aré!!!
_ Bueno pues
entonces soporta el encierro por que él no tiene compasión_ Con mis brazos
cruzados la observe con des confianza y le pregunte
_ ¿es malo?
_ Todos le
temen, desde que murió su padre todo el reino cambio_ Dijo Portié mirándome a
pensar pero rápidamente Agata lo codeó como para que dejara de transmitir tanta
información.
_ Un reino
un rey malo, seres extraños...¿Que clase de sueño es este?_ Dije para mi en voz
alta pero nadie respondió a mi pregunta. El viaje se torno más largo de lo que
parecía y cerré los ojos tratando de ver
si podía volver a la realidad pero nada pasaba seguía en aquel extraño lugar,
todo lo que veía eran arboles y más arboles, hasta que pasando una pendiente el
paisaje cambió y en la lejanía pude observar un castillo igual que en los
cuentos de hadas solo que este se veía algo sombrío, tuvimos que pasar por el
pueblo en donde las personas estaban vestidas como los colonos de antaño, me
miraban como si fuera una cosa extraña otros se reían y burlaban,
afortunada mente no tardamos en cruzar todo el lugar y pronto estuvimos frente a
la gran puerta que se abrió de inmediato en cuanto se anuncio la llegada del
rey, nos detuvimos en el patio de entrada donde bruscamente los soldados me
tomaron con fuerza y me llevaron a través de un corredor oscuro a penas
alumbrado por antorchas, olía a humedad incluso las paredes chorreaban
_ Por favor
no me metan aqui es asqueroso y oscuro yo... le temo a la oscuridad_ De un
empujon me tiraron a un lado y tras de mi sentí el chirrido de las rejas de
hierro, luego el sonido de las llaves asegurando los cerrojos_ ¡¡por favor
pongan una antorcha ser ca necesito ver!!
_ Donde
estás ahora no necesitas ver jajaja_ Dijo uno de los soldados riéndose, podía
sentir como sus pasos se alejaban a través del eco de aquel túnel
_ Por favor,
por favor se los ruego necesito la luz_ Pero a pesar de mis suplicas nadie vino
a auxiliar me, la oscuridad me desesperaba me atormentaba me dejaba sin oxigeno,
cuanto más pasaban las horas sentía que mi resistencia estaba llegando al
limite. Perdí la noción del tiempo, solo sabía que era mucho desde que me
habían traído, varias horas quizás hasta días, me estaba muriendo de sed y de
hambre pero lo que era peor es que aun seguía sintiéndome sofocada por la
oscuridad, trataba de no moverme para no malgastar el poco oxigeno, mi cuerpo
estaba completa mente agotado y adolorido, por momentos los calambres eran
insoportables, sentía tanto dolor junto que me por momentos perdía el sentido.
_ ¿y vas a
hablar?_ Escuche la misma voz que tiempo atrás se burlaba de mi, la del soldado
que me habia encerrado_ trate de mojar mis labios para poder despegarlos y así
hablar
_ No lo aré_
Esa simple frece me dejó casi sin aire
_ Ya llevas
mucho aquí, vas a morir si no hablas con el rey
_ El no
tiene derecho a obligarme de esta manera...ve y dile eso_ Contesté con la poca
fuerza que provenía de mi enfado al estar atravesando tan injusta situación
_ Estas loca
niña_ Dijo de nuevo en tono burlón y se marcho, pude haberle pedido algo de
agua pero sin embargo mi convicción me supero al gastar mi poca energía en
aquellas palabras antes que en pedir por mi necesidad. Ya estaba entregada al
echo de que nadie me ayudaría, aquel rey era malvado y sin compasión tal como
me lo habían dicho, al parecer había ordenado privarme de todo hasta mi muerte
pues ni siquiera comida me habían ha cercado, transcurrió otro tiempo largo en
que ya casi no sentía mi cuerdo el adorme cimiento era tal que era como si
estuviera a punto de dormirme sin llegar al sueño, ya ni siquiera sentía el
dolor ni la humedad del piso ni los calambres, estaba en un estado limite sin
dudas hasta que un resplandor fuerte me cegó y mi visión se nublo.
_ Veo que te
empeñas mas en morir que en sobrevivir_ Reconocí aquella voz como la del rey,
tapé la luz del fuego de la antorcha con la que me iluminaba y me levante muy
lentamente del piso, tratando de mantenerme parada ante el
_ ¿Para
sobrevivir debería responder a lo que tu quieres?
_ Así es,
tan simple como eso y dejaras de sufrir este martirio
_ No me
gusto el modo en que me lo pediste_ Respondí sin saber de donde sacaba la
fuerza
_ Veo que
tienes la pretensiones sobre valoradas...aremos una cosa_ Se dirigió a una mujer
que se encontraba allí con ellos que parecía ser una criada_ den le agua, la
bañaras y cambiaras cenara conmigo esta noche, si quiere sentirse importante
así sera_ Y luego se alejó dejando de nuevo a oscuras, pero esta vez sentía
como unos brazos me ayudaban a mantenerme erguida
_ Tranquila
niña pronto estarás bien_ La voz de la criada era dulce y suave como si le
hablara a un bebé. Al salir de aquel túnel me fue difícil mantener los ojos
abiertos a la luz del sol, incluso me dolían los ojos pero el aire llenó mis
pulmones y eso me ayudó a dejar de estar encorbada. Aquella buena mujer a quien
respondía al nombre de Meredith me dio de comer pan y leche luego me ayudo a
asear me, también me dio un vestido largo bastante bonito de época aunque era un
poco aspero al tacto de color rosa a penas notable
_ ¿que
pretende hacer conmigo?_ Le pregunté cuando terminara de vestirme
_ Todo
depende de como respondas, es un hombre con poca paciencia
_ y pocas
virtudes, la que menos tiene es la compasión al parecer
_ Es
estricto y duro con todos pero no te ha dejado morir
_ ¿y por que
no lo ha hecho?
_ Quizás por
tu persistencia y voluntad, son valores poco vistos por aquí
_ ¿Por que?
_ Por que
hemos sufrido mucho y tu al parecer de donde vienes no has sufrido, la vida
dura te vuelve débil
_ Extraño,
pensé que sería lo contrario.
Pronto la
noche se asomó con toda magnificencia por aquellos valles des conocidos, me
sentía ahora como dentro del cuento de la bella y le bestia, obligada a cenar
con un hombre sin escrúpulos tan salvaje como un animal despiadado, yo era la
presa con la que gustaba jugar antes de devorar, pero no se lo aria tan fácil
si ya estaba marcado mi destino allí al menos aria pelea o intentaría escapar.
Cando el
enorme reloj dorado de la sala marco las diez de la noche Meredith me sostuvo
con firmeza el brazo y me ayudó a caminar hasta el comedor principal del
castillo, las puertas de la entrada eran tan altas que no podía imaginarme
donde terminaban, entre allí dolorida pero no abatida, el estaba admirando el
fuego de la chimenea que se encontraba del otro lado de la mesa larga de
madera, parecía concentrado mirando las chispas que salían del fuego
_Puedes
retirarte_ Le ordeno a la criada quien me soltó temerosa, ya que se preocupaba
mucho por mi. Al cerrar las puertas emprendí mi gran exposición ante él, no me
moví ni un centímetro de donde me encontraba.
_ Creo que
hemos comenzado mal_ Dijo girándose hacia mi con sus manos tras la espalda,
lentamente rodeo la mesa y se acercó_ Mi nombre es Emerick Alcarán de Cry
Amo y señor de este reino_ Diciendo esto busco mi mano con delicadeza y la beso
en el dorso de modo muy caballeroso y manteniendo sus ojos fijos en mis ojos , me
quedé sin que decir por unos segundos y luego respondí
_ Y yo soy
Merilin
_ ¿Solo
Merilin?_ Pero no respondí más solo mantuve mi menton en alto y la mirada al
frente
_ Veo que te
sientes más a gusto cuando estás bien atendida_ Diciendo esto y aun sosteniendo
mi mano me acerco hasta la mesa donde corrió una silla para que me sentara,
agradecí aquel gesto puesto que mis piernas me temblaban. Pronto los sirvientes
aparecieron trayendo grandes bandejas de comida y bocadillos, el aroma de la
comida me dio mucha hambre
_ Puedes
comer cuanto gustes_ Dijo el notando mi gran ansiedad, y sin dar mas rodeos
comencé a comer de una forma un poco exagerada, el sin embargo solo me
observaba sin siquiera servirse algo de todo lo expuesto
_ ¿No vas a
comer?_ Pregunte y el pareció sorprenderse
_ No, ya he
comido_ Aquella actitud me recordó a la del conde dracula, solo le faltaban los
colmillos pues la palidez de su tez ya la tenía, las luces de las velas aquella
noche le daban algo de color a su rostro_ Aun sigo preguntándome como has echo
para sobrevivir tantos días sin comida ni agua, no puedes alimentarte solo de
tu voluntad
_ Esto es
solo un sueño, no puedo morir_ Respondí segura
_ A si que
piensas que es un sueño_ Dijo con un tono irónico arrastrando las palabras_
Quizás en tu mente pienses que eso sea así y te de fuerzas para seguir pero
lamento volverte a la realidad, esto no es un sueño, todo este lugar me
pertenece
_ ¿Y crees
que todo lo que hay en el te pertenece? No eres dueño de las voluntades agenas
_ No me creo
dueño de la voluntad de los demás pero si creo en poder controlarlas a mi
gusto_ Aquello que dijo me quitó completa mente el apetito
_ Tu
arrogancia me resulta chocante_ Sentencie al fin aunque aquello cortara con la
paz del momento
_ Y a mi tu
voluntad irracional_ Como pude me levante de la mesa_ Sientate
_ No
_ Vas a
hacer que me enfade Merilin, sientate
_ He dicho
que no_ Se levantó con brusquedad en la mesa y con ojos llenos de ira
contenida_ ¿A caso quieres volver al calabozo?
_ Pasará lo
mismo, no voy a cambiar mi voluntad metida en un agujero_ Se movió con tanta
rapidez que ni siquiera note que pronto lo tuve frente a mi, me tomo con fuerza
de los brazos, sentí su respiracion agitada muy serca
_ ¿y si te
dejo morir esta vez?
_ No voy a
cambiar por un capricho tuyo no importa cuanto me presiones_ Sus ojos me
observaban con una mezcla de enfado y sorpresa frunciendo el entrecejo con
rudesa y de nuevo note sus pálidos ojos verde olivo
_ No eres
como los demás_ De repente su exprecion se aquietó, sentí como me analizaba con
minuciosidad, desde mi frente hasta mi boca y luego de nuevo centro su atención
en mis ojos_ Creo que deberé intentar otra cosa_ Aun seguía atrapada ante la
fuerza de sus manos que de apoco fueron cediendo, pero no alejo su rostro de
mi_ Eres un gran misterio Merilin, uno que me interesaría descubrir, esta vez
su mirada por algún motivo bajo hasta mi cuello y continuo recorriéndome el
rostro, de repente enrojecí, tanta cercanía con un hombre me inquieto. Al final
cuando me soltó llamo nuevamente ala criada
_ Prepara le uno de los cuartos de huéspedes y
que dos guardias controlen su puerta_ Luego se dirigió a mi de nuevo_ Hasta
mañana a la noche señorita Merilin, yo simplemente me di media vuelta y me
retiré junto con Meredith aun seguiría siendo prisionera pero esta vez dentro
de su propio espacio, pero estaba dispuesta a hacérselo pagar con creses
jueves, 6 de agosto de 2015
CAPITULO 1
Me encontraba exhausta, las visitas al medico ya me estaban
agotando, todo por una misteriosa fiebre con la que me despertaba todos los
días y que luego desaparecía al pasar las horas, el único diagnostico una
infección pero aun sigo haciendo me análisis de todo y no me encuentran
absolutamente nada, estoy empezando a dudar un poco de las facultades medicas.
Esto no era grave pero si me resultaba molesto pues acarreaban otras cosas,
como mis extraños sueños y muchas veces jaqueca,
_ Merilin, Merilin deja de distraerte y vamos a casa_ Me
apresuraba mi madre, miles de veces le dije que no dijera mi nombre en voz
alta, odiaba quedarme tan descubierta frente a las demás personas quienes me
miraban, era de las chicas que les gustaba ser mas bien invisible.
Mi hermano mayor Evan nos esperaba a fuera en su auto, el definitiva mente
era todo lo opuesto a mi, suelto, liberal le gustaba mostrarse ante los demás,
ciertas veces lo envidiaba por su seguridad en si mismo y otras me resultaba
insoportable, pero siempre trataba de no hacerle notar ninguna de mis dos
percepciones. Nuestra familia se componía de nosotros tres, tan simple como
eso, ciertas veces se tornaba algo aburrido pero mayormente resultaba
entretenido.
Me gustaba ir mirando por la ventanilla perdiéndome en mis
pensamientos, alejarme de las discusiones triviales de la vida cotidiana,
podrían sentenciarme como una eterna soñadora, una Alicia que invocaba a su
país de las maravillas, la cotidianidad me resultaba sofocante, siempre
esperando una aventura detrás de cada esquina, esperando encontrar algún
significado más a todo, quizás por mis dieciséis años recién cumplidos me decía
siempre mi madre como si se tratara de una especie de defecto, yo lo veía más
bien como una virtud, muchos de mi edad solían ser muy negativos pero yo era
alguien muy positiva.
Ya en casa disidí subir a mi cuarto, quería continuar
leyendo aquel libro que tanto me gustaba, pero
cuando me acomodé en mi cama para comenzar a leer mi hermano entró al
cuarto sin golpear, abriendo la puerta de par en par
_ De nuevo vas a encerrarte, ese es tu problema Merilin por
eso siempre estas enferma
_ Solo necesito descansar un poco
_ De ninguna manera sal afuera ¡ahora!, ve y respira algo de
aire_ No tenía ganas de discutir con el
_ Esta bien pero me llevaré mi libro_ Le contesté
dirigiéndome a la puerta y exponiendo mi libro como si se tratara de un premio
y mientras bajaba por las escaleras oía aun replicar la voz de Evan
_ Esas porquerías afectan tu juicio, por eso vives en las
nubes
_ Pues lamento no ser una insulsa aburrida, esta soy yo y no
voy a cambiar por tus estúpidos reclamos_ Le conteste a pesar de no querer
pelear, ahí estaba mi lado rebelde saliendo a la luz. Cerre la puerta detrás de
mi yéndome al patio de casa, respiré hondo trate de calmarme y me senté bajo
el árbol grande y viejo que teníamos allí, era un día perfecto la brisa era
suave y cálida, el pasto estaba levemente húmedo y el sol brillaba iluminándolo
todo, sin embargo debajo de la sombra de aquel árbol donde me encontraba
parecía ser un lugar apartado al de casa, aquellas sensaciones me trasmitieron
tanta calma que me invadió la pesa des y el sueño, me aferre a mi libro y cerré
mis ojos un rato, podía oír un murmullo que imaginé serían los vecinos del otro
lado de la cerca, estaba acostumbrada a oírlos pelear y gritar, esta vez
parecía ser una discusión, aún así no abrí mis ojos, sin perder del todo mi
percepción se me hizo inevitable oírlos
_ ¿que aremos ahora?
_ No lo se, a alguien hay que informarle de esto_ Las voces
se iban acercado cada vez más
_ ¿y crees que nos escucharán? Se reirán de nosotros
_ tenemos que llevarle una prueva, con eso al menos
generaremos dudas
_ ¿y que prueva?
_ Un pedazo de su ropa o un mechón de su cabello
_ Pobre niña, no me gustaría ser ella en estos momentos
_¡Es una intrusa!
Me desperté al sentir demaciado sercana las voces, como si estuvieran
hablando frente a mi, extrañamente lo que me pareció ser pocos minutos fueron
horas, el sol ya había caído, me levante confundida y me dirigí de nuevo a la
casa, aquella extraña charla resulto ser muy perturvadora, ¿una intrusa? ¿a que
niña se referían? ¿y que desgracia era por la cual temerían ser ella?
_ ¡¡MERILIIIIN!! Vuelve a tierra estoy preguntándote si
quieres comer pizza o fideos con tuco_ De nuevo las preguntas triviales me
traían a la realidad
_ Cualquier cosa, no lo se, no tengo hambre
_ ¿Te has visto al espejo?, estoy segura de que has bajado
como 10 kilos, y no te interesa comer
_ No es que no me interese, es que estoy con poco apetito,
¿Que pasa hoy es el día en que se quejan todos de mi?
_ Nos preocupas hija, tu hermano y yo te notamos descuidada
de ti misma.
_ Si así fuera ni siquiera iría al medico, quizás
estoy...distinta, ya sabes diferente cambie debe ser la edad_ Mi madre se llevó
las manos a la cabeza
_ ¿Ya estuviste con un muchacho?
_ Por favor no hablen de eso enfrente mio_ Comentó mi hermano
sentado del otro lado en la mesa del comedor
_ No mama no es eso, hablo de mi personalidad, supongo_
Sentí la mirada reprovatoria de ambos y decidí subir a mi cuarto, me tiré sobre
la cama, esperando desaparecer, había muchas cosas que quería, una de ellas era
ser aceptada, odiaba que me criticaran tanto, me ponía de muy mal humor, a
veces quería irme, desaparecer, que al menos me valoraran al sentir mi
ausencia, yo siempre fui alguien de pensamientos diferentes, y quizás eso provocaba
tanta desaprovacion en los demás, sobre todo en mi familia que era lo que más
me dolía. Decidí no bajar a comer, me puse a escuchar música a todo volumen con
los auriculares bien puestos, pero a pesar de la intensidad de la canción que
sonaba en mis oídos el adormesimiento volvió a mi, cerré los ojos como lo había
echo en la tarde y de nuevo sentí la sensacion cálida de la brisa, al igual que
un dejavú , las voces que discutían en el árbol de nuevo las sentía cerca de
mí.
_ ¿Cuanto más tardarán en llegar?
_ La guardia real esta cerca, y el también viene
_ ¡el también!
_ Pues claro esto no pasa todos los días, quiere venir a
verla en persona_ esta vez parecía que hablaban dentro de un vaso el aire era
pesado, abrí mis ojos para tratar de entender de donde provenía todo aquello y
para mi sorpresa estaba de nuevo tumbada en mi árbol solo que el paisaje era
otro, era un bosque de arboles altos, el cielo se veía gris y había neblina
_ ¡¡ha despertado!!
_¡¡QUE MIEDO!!
_ ¿Quien está ahí?_ Pregunté al fin
_ Señorita no se enfade, trate de tranquilizarse estuvo
mucho tiempo dormida_ No podía ver de quien provenía las palabras
_ ¿Quien habla? ¿donde estás? no puedo verte
_ Eso me sonó a insulto_ Dijo la voz chillona que parecía
ser la de una mujer , cuando pude aclarar la visión de mis ojos observe a dos
personitas muy pequeñitas, como si se trataran de muñecos
_ ¡¡Que rayos son ustedes!!_ Me asusté al ver que se movían
_ oye eso si es ofensivo_ Dijo la mujer sita regordeta que
estaba junto a otro del mismo tamaño pero mas delgado y con una nariz grande
_ Lo lamento es que...estoy algo perdida...creo
_ Hicimos bien en avisarle a la guardia, esta joven cita me da
mala espina
_ Ya silencio Agata o aras que se enoje más_ Dijo el pequeño
miedoso
_Portié no te comportes con temor ante alguien que nos
insulta
_ No fué mi intención insultarlos de verdad_ Me levante con
cuidado ya que sentía mi cuerpo algo acalambrado_ Es que ...no se donde me
encuentro ni como llegue aquí, estoy ...asustada
_ Estas en los limites del reino y como llegaste aquí lo
desconozco, nosotros te encontramos de paso cuando salimos a recoger leña
_ Agata creo que no debimos..._ Pero antes de terminar de
hablar repentinamente unos caballos aparecieron en el lugar, llevando sobre
ellos hombres con armaduras que los cubrían por completo y tras ellos un
carruaje de aspecto tétrico. Definitiva mente aquel era un sueño, de los que
solía tener antes de despertar con fiebre. Vi que alguien se asomo para
observarme y luego bajo muy lentamente, un hombre de altura notable y hombros
anchos ocultos bajo una capa se divisó entre la tropa, llevaba el cabello rojo
carmesí rompiendo con la imagen lúgubre y gris de la escena, todos se apartaron
de su camino con algo de respeto y quizás temor, cuanto más se acercaba a mi
mas me perdía en sus rasgos, poseía un entrecejo fuerte que le aportaban una
mirada algo maliciosa, su gesto mostraba la seriedad y dureza de un emperador,
pero cuando lo tuve a pocos pasos no pude evitar notar sus ojos verde olivo,
tan transparentes, el sin envargo me miró como si yo fuera una cosa, cuando se
paro serca de mi, tuve que levantar la cabeza para verlo a la cara, y el
observó con profundidad a mis ojos, como si intentara hurgar en ellos
_ ¿De donde vienes y que quieres aquí?_ Entonces comprendí
que la intrusa era yo y todo aquel despliegue era por que alguien ajeno a aquel
lugar se apareció repentinamente sin permiso
_ Yo...vengo de...
_ No sabes o no quieres decirme_ Hablo el con severidad y
con una voz muy tenaz
_ Es que creo que perdí la memoria_ Era un sueño pero aun
así decidí no dar información
_Veo que eres muy lista, pero como comprenderás cuanto menos sepa de tí mas te volverás mi enemiga_ Había roto el limite del espacio personal, su mirada me quemaba y su respiración acelero mi corazón con brusquedad, la piel se me crispó, ¿era miedo?
_Llévenla al castillo_ Ordeno a sus hombres_ A los calabozos, la prisión mas apartada se quedará ahí hasta que decida enserio hablar conmigo_ Sus últimas palabras fueron severas al igual que su ultima mirada hacia mi, luego se giró dándome la espalda a lo que daría inicio a su sentencia.
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